Déjame Tocar las Estrellas

 

Cosmo es un niño entusiasta. Actualmente tiene 11 años de edad. Nació en una familia de clase media, es hijo único y nació con Fibrosis Quística. Tiene la fortuna de haber sido diagnosticado a los 2 meses de haber nacido, lo cual es buenísimo, pues rápidamente se le medicó y dio seguimiento constante a edad muy temprana, logrando así, que Cosmo, a sus 11 años de vida, lleve una vida normal sin dejar a un lado la disciplina que corresponde a la FQ.

3 horas de nebulizaciones diarias, 1 hora diaria de ejercicios respiratorios, una dieta extensa e hipercalórica sin excepción, sumando los controles médicos constantes que sirven para monitorear la posible evolución de la Fibrosis Quística en el organismo de Cosmo, constantes estudios de laboratorio para profundizar en el monitoreo de la FQ, son parte de la vida de Cosmo y de muchas personas alrededor del mundo que nacen y son diagnosticados con esta enfermedad.

Sebastián es su padre. Sebastián es un padre de familia de 32 años de edad, maestro de escuela primaria, de nobles sentimientos, y enfocado en darle lo mejor a su hijo Cosmo. Lourdes es su madre y tiene 34 años. Lourdes es una ama de casa que siempre apoya incondicionalmente a su hijo Cosmo.

Cosmo ha crecido en un hogar sano. En su hogar encuentra y ha encontrado todo el apoyo que unos buenos padres de familia pueden brindar. Todo eso, le ha otorgado a Cosmo, una confianza en sí mismo que, a su vez, le otorga una seguridad en sí mismo muy grande, entendiendo y comprendiendo él mismo que, todo lo que se va proponiendo es y será posible, si sigue por ese camino.

En su vida, la FQ no ha sido mayor obstáculo, sabe que se requiere de una disciplina total para que esto, hoy en día, sea y siga siendo así.

Sus padres, como he mencionado previamente, han estado con él desde su nacimiento. El diagnóstico de la FQ, fue un golpe inesperado, fue algo doloroso, pero de inmediato se adaptaron a la idea y, vieron a la FQ como un desafío más en sus vidas. Desde el comienzo prometieron hacer todo lo posible e imposible, para que Cosmo lleve su vida lo más normal posible, sin importar el esfuerzo que esto deba implicar.

Lourdes convive más tiempo con Cosmo, puesto que, Sebastián, está laburando fuera de casa, pero esto no ha sido una debilidad en la vida de Cosmo, no ha sido problema, puesto que, Sebastián, sabe administrar muy bien sus tiempos, sabe priorizar, y sabe que Cosmo requiere tanto del apoyo de Lourdes, como de su apoyo.

Sebastián convive por las tardes-noches con Cosmo, a veces son los 3 que conviven en el mismo tiempo y lugar, pues son una familia muy unida.

A Lourdes le sorprende la inteligencia que desborda Cosmo. Cosmo es sobresaliente en los números, le gusta mucho la clase de matemáticas y obviamente, es el estudiante número 1 de su salón de clases.

Cosmo es de pocos amigos, todo ellos son de la escuela. Entre ellos podemos destacar a Brett y a Calixto. Brett y Calixto son de la misma edad que Cosmo, tienen intereses muy similares por no decir que iguales.

Comparten el mismo gusto por las matemáticas, gozan de ver el futbol soccer, y son entusiastas del ajedrez.

Podríamos decir que, Cosmo, Brett y Calixto, son niños poco comunes, nada ordinarios y frecuentemente son llamados “niños extraordinarios”.

Sebastián le ha enseñado con el pasar de los años a Cosmo, que cada niño y niña tienen sus propias cualidades, un talento especial para algo o para varias cosas, por eso mismo, todos los niños son especiales y con sus respectivas características que les hace ser talentosos, pero que, requieren del apoyo familiar, contención y comprensión de la misma, así como del amor profundo de toda la familia para canalizar todo lo anterior.

Cosmo tiene un sueño muy claro en su vida, él quiere ser Astronauta y es algo que nada ni nadie logrará sacarle de su mente.

Cosmo es tímido, pero no se deja intimidar por la vida que él tiene en su existir y sus padres están dispuestos a enseñarle a encarar las dificultades que la vida le va a ir presentando en su vida.

Sebastián y Lourdes, saben que, conforme el tiempo transcurra, el desafío será mayor, puesto que, la Fibrosis Quística es una enfermedad crónica que conforme el tiempo avanza, se hace más agresiva. Pero Sebastián y Lourdes son dos personas muy fuertes emocional y mentalmente, ellos están dispuestos a poner todo el empeño y la energía para darle las mejores herramientas a Cosmo para su desarrollo y crecimiento.

El sueño de ser astronauta parece el sueño típico de un niño, pero la realidad con Cosmo es, que tiene un deseo muy profundo por lograr serlo, un deseo que trasciende más allá de la inocencia de cualquier niño de 11 años de edad, además, es un niño que siempre está investigando y conoce todas las novedades del mundo aeroespacial y esto, es lo que tiene mayormente motivados a Lourdes y a Sebastián para impulsar lo más posible a Cosmo, y ser esa base que le ayude a lograr cumplir todos sus sueños.

Con el pasar del tiempo, Cosmo ha madurado, sus deseos se mantienen sólidos y firmes. Cosmo sigue con la clara idea de ser Astronauta, sabe que los sueños son posibles de cumplir, pero para eso se requiere ser una persona sumamente disciplinada, ser una persona que imprima mucho esfuerzo de manera constante.

Cosmo crece, ahora es un adolescente y sano, la FQ no ha logrado hacerle pasar ningún trago amargo a sus ya 16 años de edad, y esto se debe en gran medida a su disciplina, al apoyo constante de sus padres, al amor que recibe y da cada día de su vida.

Su conocimiento por las ciencias y por lo aeroespacial, es realmente impresionante. Los profesores que educan académicamente a Cosmo, están maravillados con el conocimiento que tiene Cosmo, están impresionados por su férreo interés por las ciencias y por sus claros objetivos de vida que son poco convencionales.

Brett y Calixto siguen siendo los 2 mejores amigos de Cosmo, y con ellos sigue compartiendo momentos memorables, y actividades extracurriculares en sus respectivos horarios.

Cosmo sabe que su amistad con Brett y Calixto, ha sido muy importante para él, puesto que, tiene a 2 personas en los que él confía mucho y con quienes además puede compartir sus pasiones, ya que sus pasiones no son las más comunes y frecuentes entre los chicos de su edad.

El secreto para que hasta ahora todo vaya bien en la vida de Cosmo, es lograr hacer que la FQ gire al ritmo de la vida de Cosmo y no, que la vida de Cosmo gire en torno al ritmo que la FQ va marcando. Llegar a eso, no ha sido producto de la casualidad, la suerte u oraciones. Para lograr todo esto que resulta tan satisfactorio en la vida de Cosmo, es porque la familia se ha empeñado en disciplinar desde el comienzo a Cosmo, fueron peleas, berrinches, disputas, no dormir bien (Lourdes y Sebastián), fueron momentos de desesperación, pero siempre siguiendo la misma línea, jamás bajando los brazos, jamás permitiendo que el mínimo tropiezo se convirtiera en la caída más estrepitosa de la historia.

Cosmo se siente seguro de sí mismo, sabe que va por el camino que él ha decidido transitar, pues sabe que sus padres están al lado suyo, siempre están para él.

Cosmo nació con un “estigma” llamado Fibrosis Quística, con una “marca” que pretendía limitarle todo el tiempo, que pretendía limitarle cada vez más, pero que, jamás contó este “estigma”, con el hecho de que Cosmo tiene una sana vida en ámbitos espirituales, emocionales y mentales, tiene un equilibrio en la vida que le está ayudando a trascender con el paso del tiempo y de la vida.

Cosmo, a la edad de 17 años, es reclutado por un equipo especial de la NASA de reciente formación, y que, precisamente, busca jóvenes con un perfil que encaja perfectamente en el de Cosmo.

Con el tiempo, se definirá si Cosmo podrá lograr su sueño más grande (el llegar a ser un Astronauta), pero mientras ese momento pueda o no llegar, se enfoca en su presente, en hacer el todo por ser el mejor de este equipo especial de la Nasa. Sabe que ha dado un paso muy importante para lograr consagrar su sueño más grande, pero no está confiado ni relaja su esfuerzo, ya que considera que lo más fuerte e intenso recién comienza.

Déjame Tocar las Estrellas

Lourdes y Sebastián, están muy complacidos por todo lo que está viviendo Cosmo. Saben que todo el empeño está siendo recompensado, saben que el esfuerzo es del día a día, de no detenerse, de no frustrarse, de crear objetivos, de tener sueños y hacer siempre el todo para lograrlos. Sebastián y Lourdes saben que los sueños están para vivirse y lograrse, que los sueños no deben estar en una nube que parezca inalcanzable, en el que se hace poco o nada por llegar a esa nube.

Diego E. Salinas